
Las astronomía ha fascinado al hombre desde siempre. Inicialmente, el interés obedecía a creencias religiosas. Las estrellas y planetas se considerabandeidades, y en cierta forma sigue siendo así. Más tarde, cuando el hombre aprendió a domesticar animales y a cosechar, el cielo servía de calendario agrícola, y su movimiento constante indicaba cuándo sembrar y segar.
Hoy en día el interés por la asronomía está incluso más arraigado, tal vez porque sabemos mucho más, o por el simple deseo humano de explirar y comprender lo que ignoramos.
Cuanto más tiempo dedican los científicos a observar las profundidades del espacio, mayores son las maravillas -y misterios- que revelan. Estrellas que explotan -conocidas como supernovas- brillan por breve tiempo con la fuerza de muchos miles de millones de soles como el nuestro, y producen estrellas superdensas de neutrones, brillantes bolas de materia del tamaño de una coidad que sin embarfo contienen la masa de todo un sistema planetario y giran cientos de veces por segundo. Enigmáricos agujeros negros doblegan el tiempo y el espacio y absorven la luz. En las fronteras del Universo conocido, los quásares arrojan chorros de partículas electrizadas a millones de años luz en el espacio. Y luego está lo que no se puede ver pero que sabemos que existe: la materia oscura y la recién descubierta energía oscura.
Te invito a acompañarme en el viaje cósmoco para conocer todas estas maravillas.
